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Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer Almuñécar

Todo sobre el Alzheimer: Entender para Cuidar

¿Qué es el Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno progresivo que hace que las células del cerebro se consuman (degeneren) y mueran. La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia, una disminución continua de las habilidades de pensamiento, comportamiento y sociales que altera la capacidad de una persona para funcionar de manera independiente.

Los primeros signos de la enfermedad pueden aparecer cuando se olvidan eventos recientes o conversaciones. A medida que la enfermedad avanza, una persona con la enfermedad de Alzheimer desarrollará un deterioro grave de la memoria y perderá la capacidad de realizar tareas cotidianas.

Esta enfermedad fue definida por primera vez por el psiquiatra alemán Alois Alzheimer, que observó los síntomas en una paciente de 51 años de edad.

Importante: No existe un tratamiento que cure la enfermedad de Alzheimer o que altere el proceso de la enfermedad en el cerebro. Sin embargo, los medicamentos actuales y los tratamientos no farmacológicos pueden mejorar temporalmente los síntomas, maximizar la función y mantener la independencia por un tiempo.

Etapas o Fases

La sintomatología y la duración general de la enfermedad puede ser muy variable de un caso a otro. El paso de una fase a otra no es una cuestión de estado, sino más bien de grado, pues los síntomas propios de la enfermedad se van manifestando y agravando progresivamente. Dicho avance se produce de forma insidiosa y en escalones.

Etapa de Demencia Leve

La enfermedad de Alzheimer a menudo se diagnostica en esta etapa, cuando se hace evidente para la familia y los médicos que una persona está teniendo problemas significativos. Las personas pueden experimentar lo siguiente:

  • Pérdida de memoria de eventos recientes Las personas podrían tener dificultades para recordar la información recién obtenida y hacer la misma pregunta una y otra vez.
  • Dificultad para organizar y expresar pensamientos Encontrar las palabras adecuadas para describir objetos o expresar ideas con claridad es cada vez más difícil.
  • Perderse o extraviar pertenencias Las personas tienen cada vez más dificultades para orientarse, incluso en lugares conocidos. También es común perder o extraviar cosas, incluso objetos de valor.
  • Cambios de personalidad Las personas pueden sentirse sometidas o retraídas, especialmente en situaciones socialmente difíciles, o mostrar una irritabilidad o un enojo inusuales. También es común la reducción de la motivación para completar las tareas.
  • Dificultad para resolver problemas y juicios sólidos Planificar un evento familiar o hacer el balance de una chequera puede llegar a ser abrumador. Muchas personas experimentan lapsos de juicio, como al tomar decisiones financieras.

Etapa de Demencia Moderada

Durante esta etapa, las personas están más confundidas y se vuelven más olvidadizas, comenzando a necesitar más ayuda con las actividades diarias y el cuidado personal:

  • Juicio insuficiente y confusión profunda Los individuos pierden la noción de dónde están, el día de la semana o la estación. Pueden confundir a los miembros de la familia o a los amigos cercanos entre sí, o confundir a los desconocidos con la familia.
  • Deambulación Pueden deambular, posiblemente en busca de un entorno que les resulte más familiar. Estas dificultades hacen que sea inseguro dejar solos a los que se encuentran en esta etapa.
  • Pérdida de memoria aún mayor Las personas pueden olvidar detalles de su historia personal, como su dirección o número de teléfono, o a qué escuela fueron. Repiten sus historias favoritas o inventan historias para llenar los vacíos.
  • Necesidad de ayuda con actividades diarias Pueden necesitar ayuda para elegir la ropa adecuada, bañarse, asearse, usar el baño y otros cuidados personales. Algunas personas pierden ocasionalmente el control de los esfínteres.
  • Cambios significativos en personalidad y comportamiento No es inusual que desarrollen sospechas infundadas (ej. creer que les roban o que su cónyuge tiene una aventura). Otras pueden ver u oír cosas que no son reales.
  • Agitación e inquietud Las personas suelen inquietarse o agitarse, especialmente al final del día. Algunas pueden tener arrebatos de comportamiento físico agresivo.

Etapa de Demencia Severa

En la etapa tardía de la enfermedad, la función mental continúa disminuyendo, y la enfermedad perjudica cada vez más el movimiento y las capacidades físicas:

  • Pérdida de capacidad para comunicarse coherentemente El individuo ya no puede conversar o hablar de una manera que tenga sentido, aunque ocasionalmente pueda decir palabras o frases.
  • Requieren asistencia diaria total Esto incluye asistencia total para comer, vestirse, usar el baño y todas las demás tareas diarias de cuidado personal.
  • Disminución de las capacidades físicas Una persona puede llegar a ser incapaz de caminar sin ayuda, y luego incapaz de sentarse o sostener la cabeza sin apoyo. Los músculos pueden volverse rígidos y los reflejos anormales. Con el tiempo, la persona pierde la capacidad para tragar y controlar las funciones de la vejiga y del intestino.

Tratamiento

Tratamiento Farmacológico

Cuando se diagnostica la enfermedad de Alzheimer, el especialista puede recetar al paciente uno o varios tratamientos farmacológicos. Aunque estos fármacos no modifican el curso de la enfermedad cerebral, ayudan a paliar algunos síntomas, disminuyendo su intensidad y contribuyendo a una mayor calidad de vida. Los medicamentos principales son el donepezilo, la galantamina y la rivastigmina.

Tratamiento No Farmacológico

Existen otras terapias como los programas de estimulación cognitiva. Pueden realizarse de manera individualizada o en grupo, especialmente cuando la enfermedad aún no ha llegado a sus fases más avanzadas.

También es importante recordar que medidas como asegurar un ambiente tranquilo, mantener unas rutinas en el día a día o desviar el foco de atención de elementos que pueden ocasionar irritabilidad, son altamente recomendables de cara a prevenir y/o manejar alteraciones conductuales.

AFAVIDA cuenta con grupos de ayuda mutua y asistencia psicológica individual, para cuidadores familiares que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los cuidadores.

Diagnóstico

Ante la sospecha de Alzheimer, propias o de una persona cercana, lo primero que hay que hacer es concertar una visita con el médico de familia. Si el médico lo considera oportuno, nos remitirá al neurólogo.

El neurólogo recogerá toda la información necesaria acerca de la historia clínica de la persona afectada. Ya en la primera visita, puede realizarse algún test cognitivo breve como el Mini-Mental, que permite una primera valoración de cribado.

Para afinar el diagnóstico, el neurólogo puede indicar pruebas complementarias como análisis de sangre, exploración cognitiva por parte de un neuropsicólogo y pruebas de neuroimagen (TAC o resonancia magnética).

Evaluación médica y diagnóstico del Alzheimer